El avance en el tema sobre la ratificación del Convenio 189 de la OIT, para incluir en la legislación española el cobro del paro a las trabajadoras y trabajadores del hogar, es un logro en cuanto a la discriminación que por años han sufrido las personas que ejercen este tipo de empleo debido a que siempre han estado desprotegidos frente a las diferentes legislaciones en cuanto a gremios de trabajadores. No fue hasta 1985 cuando fueron consideradas como trabajadoras por decreto real 1424 del 1 agosto, antes de esto eran llamadas de manera despectiva como “la chacha” entre otros apodos. Este real decreto estuvo en vigencia hasta el año 2011, cuando el Convenio 189 de la OIT, en su artículo primero, designa el trabajo doméstico como todo el trabajo que se realice en el hogar de forma continua y profesional, aclarando que para las personas que lo ejerzan de forma esporádica no se va a considerar como trabajador doméstico y no podrá solicitar su derecho al paro.
La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), del pasado mes de febrero ha sido histórica por primera vez se emite un fallo a favor de una empleada del trabajo doméstico su nombre Mariana residente en Vigo, demanda interpuesta por el abogado laboralista Javier de Cominges Caceres, por no dejarla ejercer su derecho al paro por desempleo, caso que llevo a pro-bono abriendo la puerta para todas las trabajadoras del hogar que están en situaciones de discriminación frente a la legislación española, según estadísticas el 95% que ejerce este tipo de trabajo del hogar son mujeres víctimas de violencia de genero o inmigrantes, por lo tanto es un logro en el cambio social en cuanto a igualdad de derechos para las mujeres, cabe la pena anotar que mientras la legislación no entre en vigor deberán seguir luchando e insistiendo para que las trabajadoras del hogar tengan la posibilidad de acceder al paro en caso de despido y de otras prestaciones generales.
En definitiva, es un avance muy importante para el gremio de las empleadas del hogar, que hasta la fecha han sufrido una enorme discriminación, y la gran mayoría trabajadoras en la economía sumergida