El líder del Partido Popular (PP), Alberto Nuñez Feijóo, ha criticado con firmeza la política migratoria del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la que calificó como un “modelo buenista” que, en su opinión, ha fracasado. Durante un acto celebrado en Baleares junto a la presidenta automática Marga Prohens, Feijóo defendió que España tiene el derecho soberano de decidir quién entra al país como y con que propósito. Según sus datos, la inmigración habría aumentado un 80% desde la llegada de Sánchez al poder, cifra que considero “una irresponsabilidad”.
En su intervención, el líder popular expuso cinco principios que, según el, deben regir la política migratoria española. En primer lugar, afirmo que “no hay política más inhumana que la que no existe”, acusando al Ejecutivo de fomentar la inmigración irregular y poner en riesgo vidas humanas. En segundo lugar, defendió que “la ilegalidad no puede generar derechos” y que las llegadas de inmigrantes deben planificarse de acuerdo con las necesidades económicas y sociales del país.
Feijóo también manifestó que quien venga a delinquir debe ser expulsado, ya se trate de inmigrantes regulares o irregulares, especialmente en casos de reincidencia o delitos graves. Además, propuso vincular la residencia de los inmigrantes a la existencia de un contrato laboral, señalando que los subsidios “no pueden convertirse en un modo de vida” y que la inmigración debe contribuir a sostener el Estado del Bienestar, no a ponerlo en riesgo.
Otro de los puntos destacados de su discurso fue la defensa de priorizar la inmigración culturalmente más cercana, refiriéndose a la hispanidad como un conjunto de vínculos sociales, idiomáticos y de comportamientos que deben ser favorecidos. En este sentido, recalco que quienes provengan de otras culturas deben respetar las leyes, las costumbres y los valores españoles y europeos, advirtiendo que quienes no lo hagan “no pueden permanecer” en el país.
Feijóo subrayó que la inmigración se ha convertido en el segundo problema que más preocupa a los españoles, según los datos del CIS, y aseguro que este tema será una de las tres prioridades principales de su futuro Gobierno, si llega a la Moncloa. Asimismo, criticó al PSOE y a Vox por su “bipartidismo irresponsable”, acusando a los socialistas de negar el problema y a los de Santiago Abascal de ofrecer soluciones “simplistas” a cuestiones complejas.
Por su parte, el Gobierno califico las declaraciones del líder del PP como una “irresponsabilidad sin límite”, acusando de actuar en contra de los derechos humanos y de la infancia. Desde el Ministerio de política Territorial se recordó que el PP se opuso a la reforma legal que permite la acogida de menores migrantes no acompañados en otras comunidades autónomas, calificando la postura del partido de “racista e insolidaria”.
Conclusión
El debate entre el Gobierno y el Partido Popular evidencia las profundas diferencias existentes en torno a la gestión de la inmigración en España. Mientras Feijóo plantea un modelo basado en el control, la adaptación cultural y la vinculación laboral, el Ejecutivo defiende un enfoque más humanitario y solidario, centrado en la protección de los derechos fundamentales. Este contraste refleja el desafío que enfrenta España para equilibrar la soberanía nacional, la integración social y el respeto a los derechos humanos, en un contexto en el que la inmigración continúa siendo uno de los temas que más preocupa a la ciudadanía.